Un ataque aéreo ruso durante la noche dejó a más de 5.600 edificios residenciales sin calefacción en Kiev, con temperaturas que rondan los -14 grados, informó este martes el alcalde de la capital ucraniana, Vitali Klitschko, a través de un comunicado oficial.
“Después de este ataque, 5.635 edificios residenciales se quedaron sin calefacción”, escribió Klitschko en su cuenta de Telegram. El alcalde añadió que “una gran parte de la ciudad quedó sin agua corriente”, tras el impacto de los bombardeos sobre infraestructuras urbanas y energéticas.
El funcionario municipal precisó que una mujer resultó herida como consecuencia del ataque y fue hospitalizada. También señaló que varios edificios sufrieron daños materiales, entre ellos una escuela primaria, sin detallar el alcance de las afectaciones ni el estado de otras posibles instalaciones comprometidas.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades locales, Rusia lanzó primero drones de combate de largo alcance durante la noche del lunes al martes y, posteriormente, disparó misiles de crucero hacia Kiev y su región circundante. El ataque formó parte de una serie de bombardeos dirigidos contra la capital y otros puntos estratégicos del país.
“Los servicios municipales y energéticos están trabajando para restablecer la calefacción, el agua y la electricidad en los hogares de la ciudad”, afirmó Klitschko en otro mensaje difundido en Telegram. El alcalde indicó que los equipos de emergencia y las empresas de servicios públicos permanecen desplegados en distintos distritos para atender las interrupciones del suministro.
Estos nuevos bombardeos se registraron más de una semana después del ataque más grave de Moscú contra la red energética de Kiev desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, que comenzó hace cuatro años. Aquel ataque tuvo lugar el 9 de enero, durante las primeras horas de la mañana, y apuntó de forma directa contra instalaciones energéticas clave de la capital.
Desde el inicio del conflicto, Rusia mantiene ataques recurrentes contra el sistema energético ucraniano. Según las autoridades de Kiev, estos bombardeos buscan impactar infraestructuras críticas con el objetivo de debilitar el funcionamiento de las ciudades, especialmente durante el invierno, cuando la demanda de calefacción y electricidad resulta mayor.
El gobierno ucraniano sostiene que la presión sobre la red energética tiene un efecto directo sobre la población civil, al provocar interrupciones de servicios básicos en condiciones climáticas extremas. Los ataques combinan drones y misiles, y se concentran de forma periódica en grandes centros urbanos y nodos estratégicos.
Las autoridades municipales de Kiev activaron protocolos de emergencia tras el ataque nocturno y coordinaron tareas de evaluación de daños en los sistemas de calefacción, agua y electricidad. Hasta el momento, no se difundieron cifras adicionales sobre nuevas víctimas ni sobre el alcance total de las afectaciones a la infraestructura urbana.
(Con información de EFE y AFP)


