MAR DEL PLATA.- Lo que se dice “una noche de terror” fue la que vivió una familia mendocina que llegaba a la ciudad para pasar sus vacaciones y sufrió el robo de su camioneta y la casilla rodante en la que se iban a instalar durante su estadía en esta playas.
El drama no fue la sustracción de los vehículos, sino el modo violento de los delincuentes: pusieron en marcha el rodado y avanzaron mientras apuntaban al dueño con una pistola sin preocuparse por dejar en la calle a dos niños de 8 y 6 años, los más grandes de la pareja asaltada.
Varios cientos de metros más adelante obligaron a la víctima a tirarse del vehículo, sin atender que les pedía que paren porque en la casilla rodante estaban su esposa y otras dos hijas, la más pequeña de dos años.
La mujer logró bajar, desnuda porque se estaba bañando, y consiguió recuperar a las dos nenas antes de que con los ladrones se fugaran con los vehículos. Todos se reencontraron un par de horas después, cuando los pequeños que habían quedado a la vera de la autovía 226 caminaron hasta una escuela de la zona y los ayudó una mujer, que llamó a la policía y consiguió reunirlos con sus padres.
Las víctimas recuperaron la camioneta ya de día, semioculta entre pastizales. Los delincuentes, que serían tres, se llevaron bolsos con ropa, dinero, teléfonos y otras pertenencias. Aún no pudieron ser identificados.
El robo lo cometieron en horas de la noche en cercanías del acceso a Mar del Plata por Ruta 226. A poco de llegar a destino, en viaje desde San Rafael, el matrimonio y los cuatro chicos se detuvieron a cargar combustible en una estación de servicio. Y unos kilómetros más adelante volvieron a parar en la banquina para higienizarse.
En esa escala los sorprendieron los autores del hecho, que se movieron armados, con violencia y decididos a no atender ningún pedido del titular del rodado. Aprovecharon que estaba la camioneta con la llave puesta y emprendieron marcha. El matrimonio y dos de los niños estaban en la casilla. Los dos pequeños de mayor edad quedaron en la banquina.
El dueño del vehículo alcanzó a subirse al enganche de la casilla y llegar a la caja de la camioneta. Los delincuentes le pidieron que se baje y lo apuntaban con el arma. Consiguió que al menos le dieran un teléfono celular para poder tener contacto con allegados, porque no era de la ciudad.
En ese escape los delincuentes eludieron a un colectivo cuyo chofer intentó ayudar, en respuesta a los gritos de las víctimas. Avanzaron por por una vereda, chocaron otro auto y siguieron viaje, a alta velocidad por un camino rural.
El dueño de la camioneta siguió en la caja hasta que lo amenazaron de muerte si no saltaba. A los tumbos, bajó y consiguió abrir la puerta de la casilla rodante, con lo que pudo bajar a su mujer. Antes de que los delincuentes volvieran a arrancar también consiguió rescatar a sus dos hijas.
Los asaltantes volvieron a acelerar y escaparon, llevándose la camioneta, la casilla rodante y todas las pertenencias. La mujer y los niños debieron vestirse con prendas que les ofrecieron vecinos, que se ofrecieron a ayudarles.
Un rato después la pareja pudo reencontrarse con los dos hijos que habían quedado en el camino y que fueron auxiliados por una mujer mientras caminaban por la ruta.
La fiscalía de turno trabaja en la investigación de este hecho para identificar a los autores. En la zona casi no hay cámaras de seguridad y todo lo ocurrido se dio en condiciones de madrugada, en plena oscuridad y en un área semi rural, en la periferia de la ciudad.
Este hecho da continuidad a una serie de ilícitos que vienen preocupando y mucho a esta ciudad, en plena temporada. Así como se registraron algunos crímenes mucho más vinculados a cuestiones de narcomenudeo y diferencias personales, los robos se suceden. Este fue uno de los más graves por las posibles consecuencias que pudieron tener los damnificados.
Coincidió la trascendencia de este caso con el anuncio que hizo el Ministerio de Seguridad bonaerense de la implementación de operativos sorpresivos en distintos puntos de la ciudad y con fuerzas especiales. El objetivo es prevenir el accionar de delincuentes que bajo modalidad de motochorros, escruche o narcomenudeo están haciendo de las suyas en el distrito.


