Durante el mediodía de este 21 de enero, en Colima se llevó a cabo un simulacro de sismo como parte de un ejercicio preventivo de Protección Civil, con el objetivo de fortalecer la preparación de autoridades y población ante un evento de gran magnitud en una de las regiones con mayor actividad sísmica de México.
El simulacro se programó en esta fecha por coincidir con el aniversario del temblor registrado el 21 de enero de 2003, considerado uno de los más destructivos en la historia reciente del estado.
El ejercicio incluyó la activación de la alerta sísmica, limitada a sistemas de radiodifusión, sin notificaciones a teléfonos celulares, a diferencia del sismo de magnitud 5.3 que se registrado en la CDMX el pasado 16 de enero.
El simulacro se desarrolló de manera simultánea en distintas dependencias públicas, centros educativos y espacios de trabajo en el estado.
Las autoridades de Colima señalaron que el ejercicio buscó evaluar protocolos de evacuación, tiempos de respuesta y coordinación institucional, así como reforzar entre la población las acciones básicas de autoprotección ante un sismo real.
Protección Civil explicó que recordar este tipo de acontecimientos permite evitar que se relajen las medidas de seguridad y facilita que la población identifique con claridad rutas de evacuación, zonas seguras y los protocolos que deben seguirse ante un sismo.
El 21 de enero de 2003, a las 20:06 horas, se registró un temblor de magnitud 7.6 con epicentro frente al municipio de Tecomán, a aproximadamente 89 kilómetros de la capital del estado. El movimiento telúrico se percibió con mayor intensidad en Colima, Michoacán y Jalisco.
De acuerdo con registros oficiales, el sismo se originó en una zona de subducción frente a las costas de Colima, donde las placas tectónicas de Rivera y Cocos se introducen por debajo de la placa de Norteamérica, una región conocida por registrar terremotos de gran magnitud.
El terremoto de 2003 alcanzó una intensidad de nivel VIII en la escala de Mercalli Modificada en el área epicentral. Las mayores afectaciones se presentaron en viviendas de adobe y mampostería, así como en escuelas, iglesias, edificios públicos y obras de infraestructura.
De igual forma, se registraron grietas en el terreno, colapsos parciales de construcciones y procesos de licuación del suelo en zonas como el puerto de Manzanillo y áreas del municipio de Villa de Álvarez. El saldo oficial fue de 21 personas fallecidas.
Durante la emergencia se habilitaron 9 Centros de Atención a Damnificados distribuidos en el estado, donde se brindó apoyo a alrededor de 2 mil personas que resultaron afectadas por el sismo.
El simulacro estatal en Colima se llevó a cabo a las 12:00 horas con la activación de la alerta sísmica exclusivamente a través de sistemas de radiodifusión, sin emisión de avisos en teléfonos celulares.
La medida buscó evitar confusión con un evento real y concentrar el ejercicio en la respuesta institucional y comunitaria. Previo al simulacro, Protección Civil informó que cualquier activación de la alerta fuera del horario y las zonas anunciadas debía considerarse como un sismo real y atenderse conforme a los protocolos establecidos.
Durante el ejercicio, dependencias estatales, ayuntamientos, centros educativos y oficinas realizaron evacuaciones ordenadas y repliegues hacia zonas seguras.
Las autoridades estatales indicaron que el simulacro permitió revisar tiempos de respuesta, funcionamiento de la alerta, coordinación entre corporaciones y nivel de participación ciudadana, como parte de una estrategia permanente de prevención en un estado con alta recurrencia sísmica.
