Es uno de los cuadros más icónicos de todos los tiempos: el retrato del “matrimonio Arnolfini” que realizó en 1434 Jan Van Eyck, albergado por la National Gallery, en Londres, esconde sin embargo una cantidad innumerable de enigmas, comenzando por la identidad de ese próspero comerciante y su mujer, en estado de embarazo.
Jean-Philippe Postel -médico de formación- aplica los métodos de observación clínica al arte y busca los señuelos para desentrañar lo que pasa desapercibido en ese cuadro “enigmático y extrañamente bello”, una tabla de roble pintada al óleo de 84,5 por 62,5 centímetros.
El primer misterio son los datos de la vida de Van Eyck: son tantos, dice Postel, como para escribir una novela, aunque, al mismo tiempo, muchos detalles permanecen en la sombra. El autor discute luego la filiación de los Arnolfini (de origen italiano, pero instalados en Flandes) y sigue luego la pista del cuadro a través de los siglos (hasta que aparece en Londres en el siglo XIX).
Los personajes se dan la mano, en la intimidad de la alcoba, en la que se ven desproporcionadamente grandes: ¿qué vínculo los une? Esposa y esposo, pero ¿por qué lo que se refleja en el espejo, donde se los ve de espaldas, no es exactamente como debería? Guiado por esa inquisición y minuciosos análisis y descripciones, se llega a la conclusión de que nada es tan simple como parece. La mujer podría ser una muerta viviente, “un espectro, un fantasma, una aparición”, que vuelve de ultratumba, en busca de una promesa (que es lo que estaría haciendo el hombre, al extender la mano, con esa vestimenta que recuerda el luto). Hay otros misterios, como en “La carta robada” de Poe, que Postel investiga como un anatomista visual, pero también como un brillante detective de pinacoteca.
El affaire Arnolfini
Por Jean-Philippe Postel
Acantilado
Trad. Manuel Arranz
160 páginas
$ 22.500

