El Sindicato de Conductores Navales (Siconara) lleva a cabo desde las 00:00 horas del 18 de febrero y por el término de 48 horas un paro nacional que alcanza a todas las ramas de la actividad como marina mercante, remolcadores y pesca.
La medida se adopta ante la iniciativa legislativa que “pretende excluir al personal embarcado de la Ley de Contrato de Trabajo, dejándolo fuera de la protección laboral básica y ubicándolo bajo el Código de Comercio. Lo cual es una negligencia que reclamamos sea excluida ahora en Diputados luego de su aprobación en el Senado”, señaló su Secretario General, Mariano Vilar, quien agregó que se movilizarán el jueves al Congreso Nacional.
El paro se realiza en conjunto con la Federación Sindical Marítima y Fluvial (Fesimaf), en el marco del tratamiento de la Reforma Laboral en comisión de Diputados.
Desde la organización sostuvieron que esta reforma, de aprobarse así, constituye “un ajuste laboral que atenta contra principios protectores elementales, deteriora las condiciones del transporte marítimo y generará impactos operativos directos sobre la logística y el comercio exterior del país, por eso nos movilizamos al congreso nacional este jueves”.
Vilar remarcó que los Conductores Navales “somos trabajadores argentinos en Argentina, en tierra o en el mar, y debemos regirnos por los mismos derechos que el resto. Pretenden excluirnos incluso del alcance de la justicia laboral, ubicándonos bajo el Código de Comercio como si no fuéramos trabajadores, incluyéndonos en otros regímenes, cómo los que se encuentran privados de su libertad”.
En ese sentido advirtió que el paro de 48 horas “forma parte de la continuidad del plan de lucha” y que nuestra organización no descarta profundizar las medidas, incluyendo por tiempo indeterminado, en caso de no obtener respuestas.
Desde Siconara señalaron que “esto no es modernización ni adecuación normativa: es un recorte de derechos. Pretenden convertir a los trabajadores embarcados en personal con menor tutela jurídica, debilitando garantías esenciales frente al abuso patronal”.
Siconara representa a los trabajadores de buques pesqueros, areneros, remolcadores de maniobra portuaria, buques en tareas offshore, tanques, portacontenedores y de carga, remolcadores de empuje de carga seca y/o carga líquida.
En este contexto, el Capitán Mariano Moreno, titular del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo, alertó sobre la magnitud del impacto de esta normativa en la actividad.
Moreno advirtió sobre una trampa legal en el inciso (d), que incorpora los conceptos de “transporte” y “flete” como contratos regulados por el Código Civil y Comercial. “Esto abre una puerta peligrosa para que las empresas argumenten que ciertos servicios no son -empleo-, sino una relación comercial entre partes independientes. Es el fin del empleo formal en la actividad”, aseguró.
Actualmente, el sector Marítimo, Fluvial y Pesquero ostenta un 100% de personal registrado, dada la imposibilidad de evadir controles en los registros de embarcación. “De ser una actividad regulada y en blanco, podríamos pasar a ser un sector regido por acuerdos individuales y monotributo, lo que llevaría al desmembramiento de la profesión”, agregó Moreno.
El dirigente, que participa activamente en la CATT, la CGT y el Frente de Sindicatos Unidos, ratificó la movilización al Congreso. “Intentan eliminar la ultraactividad de los Convenios Colectivos y excluyen al personal embarcado de la Ley de Contrato; es una manifestación de esclavitud moderna porque no se garantiza ni siquiera el derecho constitucional”, advirtió.
Moreno fue contundente contra quienes desestiman el reclamo gremial: “A quienes crean que -queremos flan-, se equivocan. Este no es un posicionamiento político ni caprichoso; acá se pierden derechos de verdad y, cuando suceda, ya no podremos hacer nada”.


