A pesar de las persistentes tensiones comerciales y la incertidumbre política, la economía mundial crecería 2,6% según el último informe Perspectivas Económicas del Banco Mundial, lo que implica mantenerse “prácticamente estable durante los próximos dos años”.
Sin embargo, se trataría de una baja al 2,6% en 2026 antes de aumentar al 2,7 % en 2027, lo que supone una revisión al alza respecto del pronóstico de junio. El que impulsa el “crecimiento mejor de lo esperado” es Estados Unidos, que replantea los flujos comerciales globales.
En Argentina, el crecimiento se moderará al 4 % en 2026 y se mantendrá en ese valor en 2027. “Según las previsiones, la incertidumbre política interna registrada a fines de 2025 incidirá en la demanda interna y el crecimiento de 2026″, estimó el Banco Mundial en su actualización de proyecciones.
Después de un crecimiento del 2,2% en América latina, el BM estima que el PBI de la región irá aumentando “gradualmente”. Se espera que en 2026 el crecimiento en América Latina y el Caribe se eleve ligeramente, hasta el 2,3 %, por el impacto de las tensiones comerciales y la incertidumbre que sigue siendo elevadas. A eso suma que la demanda interna permanece en niveles bajos en algunos países, lo que contrarrestará en parte el efecto positivo de la flexibilización de las condiciones financieras.
Según las previsiones, posteriormente el crecimiento regional se consolidará en un 2,6 % en 2027, a medida que los flujos comerciales se recuperen y mejore la demanda interna.
En ese marco, prevé para Brasil un alza de 2% del PBI como reflejo de los impactos de las altas tasas de interés reales, los factores adversos relacionados con el comercio y la mayor incertidumbre mundial. En México también impacta el efecto “Estados Unidos”. Crecerá tan solo 1,3 % en 2026 y un 1,8 % en 2027, “una vez que se recupere del fuerte aumento en la incertidumbre respecto de las políticas comerciales y las empresas se adapten al nuevo entorno comercial”.
En cuanto a los riesgos, además de las definiciones sobre el comercio con los Estados Unidos, el BM menciona la volatilidad de los mercados financieros, que podría amplificar las vulnerabilidades existentes.
“Los elevados niveles de deuda pública de varias economías dejan a la región expuesta a cambios repentinos en las condiciones financieras mundiales”, pleanteó el organismo. La Argentina canceló u$s 4000 millones la semana pasada y restan unos u$s 16.000 millones a enfrentar este año, mientras que el próximo habrá que cubrir u$s 22.000 millones más en vencimientos.
“A su vez, el cambio climático sigue siendo una fuente importante de riesgos para la región. Una modificación hacia las condiciones de La Niña, por ejemplo, aumentaría la probabilidad de que se produzcan sequías en el sur de América del Sur”, anticipó sobre lo podría convertirse en una mala noticia para la fuente de ingresos que representa el campo.

