El Banco Central Europeo (BCE) no debatirá ningún cambio en las tasas de interés a corto plazo si la economía mantiene su rumbo, pero nuevas perturbaciones, como una posible desviación de la Reserva Federal (Fed) respecto a su mandato, podrían alterar las perspectivas, mencionó Philip Lane, economista jefe del BCE.
El BCE ha mantenido las tasas sin cambios desde que finalizó un rápido ciclo de recortes en junio y señaló, el mes pasado, que no tiene prisa por cambiar la política monetaria, ya que el crecimiento económico es sorprendentemente fuerte y la inflación parece estabilizarse en torno al objetivo de 2.0 por ciento.
Un riesgo potencial para esta perspectiva bastante benigna son los continuos esfuerzos del presidente estadounidense, Donald Trump, por ejercer un mayor control sobre las tasas de interés y reducir los costos de financiamiento más rápido de lo que la Fed considera adecuado, dadas las persistentes presiones sobre los precios.
“Sería económicamente difícil para nosotros si la inflación en Estados Unidos no vuelve al objetivo, o si las condiciones financieras en Estados Unidos se traducen en un aumento de la prima de plazo”, declaró Lane al periódico italiano, La Stampa, en una entrevista publicada el viernes.

