El Pentágono dio a conocer el sábado las identidades de los seis tripulantes estadounidenses que murieron al estrellarse una aeronave de reabastecimiento KC-135 en el oeste de Irak, suceso que las autoridades atribuyen a un accidente y no al impacto de fuego enemigo.
El siniestro, ocurrido el jueves, elevó a por lo menos 13 el número de efectivos estadounidenses fallecidos en operaciones contra el régimen iraní desde el inicio del conflicto, el pasado 28 de febrero. Un segundo avión involucrado en la misión aterrizó sin contratiempos.
Las víctimas fueron identificadas como John Klinner (33 años), Ariana Savino (31), Ashley Pruitt (34), Seth Koval (38), Curtis Angst (30) y Tyler Simmons (28). Los tres primeros pertenecían a la Fuerza Aérea de Estados Unidos, mientras que los tres restantes integraban la Guardia Aérea Nacional estadounidense.
El incidente permanece bajo investigación. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), responsable de las operaciones en Medio Oriente, afirmó que “la pérdida de la aeronave no se debió a fuego hostil ni a fuego amigo”.
La Resistencia Islámica en Irak, una coalición de facciones respaldadas por Irán, aseguró haber derribado un KC-135 y haber atacado otro avión que logró escapar. Desde el inicio de la guerra, este grupo reivindicó ataques diarios contra intereses estadounidenses en Irak y la región.
El accidente del KC-135 constituye al menos la cuarta aeronave militar estadounidense perdida durante la guerra, tras la caída de tres F-15 por fuego amigo sobre Kuwait. En ese incidente, fuerzas kuwaitíes derribaron por error tres cazas estadounidenses F-15E, aunque los seis tripulantes lograron eyectarse, según informó CENTCOM.
El avión KC-135 permite reabastecer de combustible a otras aeronaves en pleno vuelo, lo que extiende su autonomía y posibilita operaciones continuas sin necesidad de aterrizar. Expertos militares señalan que el KC-135 también puede emplearse para transportar personal herido y realizar misiones de vigilancia.
Los KC-135, en servicio desde hace más de 60 años, suelen operar con una tripulación de tres personas: un piloto, un copiloto y un operador de pértiga encargado de reabastecer de combustible a otras aeronaves, según la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
De acuerdo con el Servicio de Investigación del Congreso, la Fuerza Aérea de Estados Unidos disponía el año pasado de 376 aviones KC-135: 151 en servicio activo, 163 en la Guardia Nacional Aérea y 62 en la Reserva de la Fuerza Aérea. Este modelo de aeronave lleva en servicio más de seis décadas.
Alex Klinner, de 33 años, dejó a sus hijos pequeños: gemelos de 7 meses y un hijo de 2 años, según informó su cuñado, James Harrill, al confirmar su fallecimiento. “Es un poco desgarrador decirlo: era un padre realmente bueno y amaba muchísimo a su familia, muchísimo”, expresó Harrill.
Según su biografía en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Tyler Simmons se desempeñaba como operador de pértiga, encargado de transferir combustible del avión cisterna a otras aeronaves. Su madre, Cheryl Simmons, informó el sábado que estaba realizando los preparativos para el funeral de su hijo.
En un comunicado difundido por WCMH-TV en Columbus, la familia de Tyler Simmons expresó su profundo dolor tras conocer el accidente fatal. “La sonrisa de Tyler iluminaba cualquier lugar, su fuerte presencia lo llenaba todo. Sus padres, abuelos, familiares y amigos están desconsolados por su pérdida”, señalaron.
La Guardia Nacional de Ohio informó que Seth Koval se desempeñaba como comandante de aeronave y contaba con 19 años de servicio. Graduado de la Universidad de Purdue, sirvió inicialmente en la Guardia Nacional de Indiana antes de ser transferido a una unidad de Ohio en 2017, según su biografía en la Fuerza Aérea.
Curtis Angst era piloto con 10 años de servicio y egresado de la Universidad de Cincinnati, de acuerdo con la información proporcionada por la Guardia Nacional de Ohio.
(Con información de Associated Press)


