El ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita, el príncipe Faisal bin Farhan Al Saud, declaró que Riad se reserva el “derecho de emprender acciones militares” contra el régimen iraní si lo considera necesario, tras los ataques a dos refinerías en la capital saudí.
En declaraciones a la prensa después de una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de 12 países árabes e islámicos en la capital del país, el príncipe señaló que Irán debe “revisar sus errores de juicio” y subrayó que este tipo de ataques no traerán ningún beneficio a Teherán.
“El reino no va a ceder ante la presión, y al contrario, esta presión resultará contraproducente... y ciertamente, como hemos declarado con toda claridad, nos reservamos el derecho de emprender acciones militares si lo consideramos necesario”, afirmó.
El ministro aseveró que el régimen iraní “no cree en dialogar con sus vecinos” y que prefiere ejercer presión sobre ellos, advirtiendo que esta estrategia “no tendrá éxito y se volverá en contra de Teherán política y moralmente”.
“El poco grado de confianza que existía antes se ha hecho añicos por completo”, afirmó el funcionario.
En ese sentido, señaló que los ataques contra Arabia Saudita y contra sus países vecinos “que no están involucrados en este conflicto” son “lo único” que le interesa. “Vamos a usar todos los medios a nuestro alcance —políticos, económicos, diplomáticos y de cualquier otra índole— para lograr que cesen estos ataques”.
El príncipe Faisal también criticó los ataques de Irán contra Riad, ciudad que fue sede del encuentro entre los ministros. “No lo veo como una coincidencia. Esa es la señal más clara de lo que Irán piensa sobre la diplomacia. Intenta presionar a sus vecinos, y eso no va a funcionar”, concluyó.
Las advertencias del príncipe surgen tras el accionar del Ejército de Arabia Saudita, cuerpo que logró “frustrar” dos ataques con drones dirigidos contra una planta de gas en el este del país. El Ministerio de Defensa saudí comunicó a través de redes sociales que sus fuerzas interceptaron “un segundo intento de ataque con drones contra una planta de gas en la región Oriental”.
El régimen de Irán advirtió horas antes que los ataques contra su infraestructura energética pueden desencadenar “consecuencias incontrolables” a nivel global y amenazó con atacar instalaciones de gas y petróleo en Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
El presidente Masud Pezeshkian señaló en un mensaje publicado en la red social X que las “acciones agresivas no supondrán ningún beneficio para el enemigo sionista estadounidense ni para sus aliados” y alertó que “podrían desencadenar consecuencias incontrolables que acabarían afectando a todo el mundo”.
Israel y Estados Unidos atacaron instalaciones de procesamiento de gas en la zona de Pars Sur, en Asaluye, al sur de Irán y las autoridades de Teherán respondieron con proyectiles a los países del Golfo.
El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, insistió en la misma línea y denunció que Israel “no tiene en cuenta las consecuencias de normalizar sus métodos de terror atroces”.
Araghchi responsabilizó a la comunidad internacional por su silencio, al describir la situación como “un colapso moral calculado donde las reglas existen solo para los adversarios y la impunidad está reservada para los aliados”. El canciller advirtió: “toda acción conlleva, inevitablemente, una reacción”.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) advirtió que, si el sector energético iraní vuelve a ser atacado, las fuerzas iraníes destruirán la industria petrolera y gasística de los países vecinos del Golfo.
“Les advertimos una vez más que cometieron un grave error al atacar la infraestructura energética de la República Islámica, y ya estamos respondiendo a ello”, detalló un comunicado difundido por los medios iraníes.
(Con información de The Associated Press)


